"El Karate empieza y termina con el saludo y el respeto"
Esta célebre máxima del maestro Gichin Funakoshi resume la esencia del Karate-Do. Las habilidades técnicas sin valores marciales carecen de propósito. El protocolo del dojo (Reigi Saho) crea un entorno seguro, disciplinado y fraterno donde todos los practicantes crecen juntos.
Reglas de Oro en Ikigai Dojo:
- Al entrar y salir del Dojo: Detén tu paso en la puerta mirando hacia el Shomen (frente del tatami), junta los talones (Musubi Dachi) e inclínate respetuosamente en un ángulo de unos 30º pronunciando un firme "Oss".
- Puntualidad: Si por causa mayor llegas tarde, no entres directamente a la clase. Siéntate en Seiza al borde del tatami y espera en silencio a que el Sensei te autorice a incorporarte.
- Cuidado del Karategi: El uniforme debe estar limpio, sin arrugas excesivas y con el escudo del dojo en el pecho izquierdo. Por seguridad, está terminantemente prohibido portar anillos, cadenas, pulseras o pendientes durante la clase.
- Atención al Sensei: Cuando el profesor explique una técnica, permanece en silencio en postura atenta (Heiko Dachi o Seiza). Al concluir la explicación, responde con un enérgico "¡Oss!" confirmando que has comprendido.
- Cuidado con los compañeros: En kumite, el objetivo no es herir al compañero sino pulir mutuamente la técnica con máximo control (Sun Dome). Da las gracias inclinándote siempre antes y después de cada ejercicio en parejas.